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En el
Bicentenario de la Independencia de México y el
Centenario de la Revolución Mexicana
¿Qué festejamos?
Pobreza y Riqueza en
México y América Latina
Por José Antonio Contreras Camarena.
A continuación reproduzco textualmente el artículo de
nuestro profesor Dr. John Scott del CIDE, publicado en Noviembre de
2003, quien nos impartió cátedra en el Diplomado de Políticas Públicas
para el Desarrollo Social en México en el Centro de Investigación y
Docencia Económica (CIDE), denominado:
Desigualdad de
Oportunidades y el Fracaso del
Proyecto Redistributivo en México.
En una cita famosa, Alexander Von Humboldt calificó
el México que observó en 1803 como “el país de la desigualdad; acaso en
ninguna parte la hay más espantosa en la distribución de las fortunas”.
Dos siglos más tarde, México sigue figurando entre los países más
desiguales del mundo. En contraste con aquel investigador pionero, hoy
contamos con la información necesaria para ofrecer este juicio
comparativo con relativa certeza: México presenta la decimotercera
distribución más desigual entre 111 países, según el Reporte de
desarrollo mundial 2003[1].
Mientras el 10% más pobre de la población participa
en cerca del 1% del ingreso nacional, el 10% más rico percibe cerca de
40% del ingreso, y el 1% más rico percibe el 10%. Esta polarización se
observa no sólo en el ingreso, sino en las condiciones que determinarán
–desde el momento mismo de su nacimiento- las oportunidades económicas y
de vida de las personas. La probabilidad de que un joven mexicano de 16
a 18 años asista a la escuela es hoy apenas de 23% en el decil más
pobre, pero casi 90% en el más rico. Si este joven es indígena deberá
enfrentar además una probabilidad 60% mayor al promedio nacional de ver
a sus hijos morir en su primer año de vida, y si es mujer, una
probabilidad tres veces mayor de morir al dar a luz. Si nuestro joven
habitara en el municipio de San Martín Huamelulpan, Oaxaca, tendría que
aceptar una tasa de mortalidad infantil equivalente al promedio nacional
de hace más del medio siglo y 11 veces mayor a la tasa actual del
municipio de San Nicolás de los Garza García, Nuevo León, una brecha
similar a la que separa a Bangladesh de Estados Unidos.[2]
Contrastes de tal magnitud en las oportunidades de
vida más elementales de las personas resultan intolerables en cualquier
circunstancia, pero son especialmente desconcertantes dado el origen
revolucionario del Estado mexicano.
Desde la visita de Humboldt, el país vivió dos
procesos fundamentales de construcción nacional y transformación
política -la independencia respecto de la Corona española en 1821 y la
Revolución mexicana un siglo después provocados en gran medida por la
concentración de la tierra como principal activo productivo.
Ciertamente ninguno de los otros países
contemporáneos con altos niveles de desigualdad –principalmente en
América Latina y África- experimentó una revolución social comparable en
antigüedad, escala y profundidad.
El régimen posrevolucionario que logró consolidarse
finalmente, y que logró sostenerse en el poder el resto del siglo XX,
fundó su legitimidad y su permanencia en el poder –en ausencia de
instituciones y prácticas democráticas- en dos ofertas principales:
-
un orden institucional capaz de mantener la
estabilidad política y social, con crecimiento económico sostenido,
y
-
la implementación del proyecto redistributivo
emanado de la Revolución mexicana.
El éxito político de este régimen fue excepcional en
América Latina y en buena parte del resto del mundo en el violento siglo
XX. Aunque el crecimiento con estabilidad fue interrumpido abruptamente
en 1982, su sostenimiento por cerca de cuatro décadas fue igualmente
notable.
En contraste, la persistencia de las brechas mencionadas –a
pesar de un prolongado proceso de reforma agraria y de la amplia
participación del Estado en la provisión de servicios sociales- sugiere
un fracaso de origen en la implementación del proyecto redistributivo.
[1] Banco Mundial (2003a).
[2] La base internacional más completa de
índices de desigualdad económica de los países es la de Deininger y
Squire (1996), y su versión más actualizada puede encontrarse en la
página electrónica del Banco Mundial. Las cifras de desigualdad
económica y educativa reportadas para México provienen de la Encuesta
Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares 2000. Las brechas de salud
provienen de las SSA (2001), y la comparación internacional de
mortalidad infantil, del Banco Mundial (2001).
Sin pretender cuestionar la riqueza, sino más bien la
redistribución de la misma en México, podemos observar que mientras de
acuerdo a las cifras de
CONEVAL (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo
Social, creado en el 2004 para medir la pobreza en México) nos dice que
en 2008 había 47.19 millones de personas en pobreza multidimensional; en
contraste, la
Revista Forbes acaba de publicar que el magnate mexicano Carlos Slim
Helu es el hombre más rico del mundo superando al anterior número uno
Bill Gates con 500 millones de dólares.
A
continuación presentamos notas relativas al respecto:
-
2010: expectativas de la pobreza en México
- La Pobreza en
México
-
Empeora la pobreza en México: Cepal
- La pobreza
extrema en México
- La Pobreza
en América Latina
-
La fortuna de Carlos Slim Helú crece a una velocidad de 1.6 millones
de dólares (mdd) por hora; ahora peligra el primer lugar de Bill
Gates, que mantiene desde hace 13 años en la lista de Forbes.
-
Los hombres más ricos del mundo - 2010
Mario Luis Fuentes/ceidas.org
(Excélsior) 17-Enero-2010
Tomado de:
www.vanguardia.com.mx
Este será un año
emblemático en sentido negativo, que pasará a la historia porque el país
llegará al número más alto de pobres en toda la década. Si en 2008 había
ya más de 80 por ciento de mexicanos en condiciones de vulnerabilidad,
habrá que esperar ahora el impacto de la crisis de 2009 y la nula
recuperación del ingreso en los siguientes meses.
Foto: Agencia
Es ingenuo creer que no impactará en los niveles de pobreza del
país el incremento del IVA a 16 por ciento, del ISR a 30 por ciento, de
la gasolina, el gas doméstico, el peaje en carreteras y el diesel
agropecuario.
La crisis de 2009 y el difícil inicio de 2010 nos han “agarrado
mal parados”, en particular a los más pobres. Por ello, ante las graves
condiciones económicas y sociales que seguramente ya incrementaron la
vulnerabilidad y la pobreza en el país, es urgente que el Gobierno
acelere, e incluso adelante, la actualización de la información con que
contamos, a fin de diseñar decisiones más inteligentes y reestructurar
urgentemente la política social.
La dimensión
En sentido estricto nadie puede hoy dar una cifra acertada sobre
el número de personas que viven en pobreza en México. Así es porque, a
pesar de que el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de
Desarrollo Social (Coneval) ha presentado una nueva y más completa
medición de la pobreza, los datos con que contamos provienen de 2008,
pero los efectos de la crisis de 2009 y el impacto de la inflación y el
incremento de precios en este 2010 afectará severamente a las personas
más vulnerables del país.
Coneval nos dice que en 2008 había 47.19 millones de personas en
pobreza multidimensional, de las cuales 35.99 millones eran consideradas
como pobres moderados y 11.20 millones como pobres extremos.
Adicionalmente, 35.18 millones fueron clasificados como vulnerables por
carencias sociales y otros 4.78 millones como vulnerables por ingreso.
Esos datos implican que sólo 19.53 millones de mexicanos no eran
pobres ni vulnerables por carencia social o por ingreso, al finalizar
2008.
Las clasificaciones
Ser pobre multidimensional significa estar privado de ingresos y,
de manera simultánea, del cumplimiento de los derechos sociales
fundamentales.
Los indicadores considerados por el Coneval son: a) rezago
educativo; b) acceso a servicios de salud; c) acceso a seguridad social;
d) calidad y acceso a servicios en la vivienda; e) calidad y espacios de
la vivienda, y f) acceso a la alimentación.
Para estimar los niveles de bienestar se consideró la cantidad de
personas que vivía por debajo de la línea de bienestar mínimo y las que
se encontraban por debajo de la línea de bienestar. Esta metodología
muestra que la pobreza tiene que ver con mucho más que la mera carencia
de ingresos y que, aun con esta medición, hay factores de vulnerabilidad
no considerados que, de incorporarse en próximas estimaciones de
pobreza, podrían darnos cuenta de la complejidad.
En ese sentido vale la pena destacar que la violencia doméstica,
la violencia social, las enfermedades mentales (como la depresión), la
exclusión por vivir con alguna discapacidad o necesidad especial, la
reprobación y bajo rendimiento escolar o el trabajo infantil son
dimensiones que no se han logrado traducir a variables cuantitativas y
que será importante considerarlas en el futuro como factores que
incrementan la vulnerabilidad o la pobreza.
Dimensión de los rezagos
Es cierto que el modelo de desarrollo ha
fracasado en la generación de empleos de calidad y que esto ha provocado
un severo estancamiento social que se expresa fundamentalmente en la
incapacidad de reducir sustantivamente el número de personas pobres en
el país. Sin embargo, el diseño de políticas y programas públicos para
el desarrollo social también han sido sumamente limitados, lo cual se
expresa en los resultados que se tienen en México.
Si se analizan los datos disponibles respecto de la carencia de
servicios sociales básicos, en el tema de acceso al agua potable en las
viviendas se encuentra que la cobertura reportada por el INEGI en 1995
era de 83.6 por ciento de la población; en 2006, de 89.6 por ciento, y
en 2007 fue de 89.9 por ciento. En 12 años se logró abatir sólo seis por
ciento el rezago, sin considerar la mala calidad del agua, las fugas, la
disponibilidad y la escasez en amplias regiones del país.
Otro rubro, el alcantarillado, ha tenido mayores avances, aunque
el rezago es todavía muy significativo, pues aun cuando se avanzó de una
cobertura de 66.6 por ciento a 86.1 por ciento, cuando estos porcentajes
se traducen en números absolutos significa que 10.7 millones de personas
carecían de servicios de agua potable y 14.8 millones, de
alcantarillado.
En educación, el INEGI reportó que en 2005 había 5.74 millones de
personas mayores de 15 años analfabetas, es decir, hubo apenas una
reducción de 200 mil personas en esta condición respecto del año 2000.
Las cifras de INEGI también muestran que para 2007 sólo 85.7
millones de personas tenían protección en salud por algún sistema, ya
sea federal, estatal o municipal, lo que significa que 21.3 millones no
tenían cobertura en salud en ese año.
La involución del ingreso De acuerdo con la Encuesta Nacional de
Ingreso y Gasto en los Hogares (ENIGH, 2008), los deciles de población
con menos ingresos tuvieron menos recursos en 2008 respecto de 2006.
Por el contrario, los deciles de más ingreso fueron los únicos que
mantuvieron en promedio los recursos que perciben. Así, mientras que el
primer decil (el más pobre) tuvo un ingreso trimestral de seis mil 651
pesos en 2006, para 2008 la suma disminuyó a seis mil 116 pesos.
Por el contrario, el decil 10 (el de mayor riqueza) logró mantener
un ingreso de 133 mil pesos trimestrales en el mismo periodo. Esto
implica una diferencia de 21.7 veces entre los que más ganan y los de
menos ingresos.
Es probable que esta tendencia que se agudizó en el 2009, se
mantenga así en 2010, pues los datos de la Encuesta Nacional de
Ocupación y Empleo (ENOE) indican que el número de personas ocupadas que
perciben menos de un salario mínimo, y entre uno y dos salarios al día
se ha incrementado de 2.1 a 2.58 millones entre el tercer trimestre de
2008 y el tercer trimestre de 2009 para el primer caso, y de 6.62 a 7.27
millones para el segundo.
El porvenir
La medición multidimensional de la pobreza aún no ha sido
suficientemente valorada en sus alcances e implicaciones.
En efecto, una vez que se ha asumido una medición de esta
complejidad, el diseño de la política pública y de los programas
sociales no puede seguir siendo simplemente el mismo, porque ahora el
Gobierno tiene la responsabilidad jurídica, y sobre todo ética, de
actuar en consecuencia.
De este modo, seguir presentando datos aislados sobre crecimiento
económico, inflación, afiliaciones al IMSS, etcétera, resulta una mera
estrategia propagandística porque no da cuenta de los avances que de
manera agregada debieran generarse si de verdad se quiere incidir en la
reducción de la pobreza y la vulnerabilidad, como las define el Coneval.
Así, mientras no haya un efecto combinado de recuperación del
poder adquisitivo, un incremento sustantivo en la cobertura y calidad de
los servicios de salud y educativos, crecimiento económico sostenido con
creación de empleos dignos, así como reducción de la marginación,
entonces la pobreza y la vulnerabilidad se verán reducidas sólo
marginalmente y no con la velocidad que se requiere.
Por ello resulta paradójico que el Gobierno aplicara este año
medidas que van en sentido contrario de lo que la realidad indica,
reduciendo la toma de decisiones a un proceso gradual de enorme
lentitud.
Si el Gobierno reconoce, vía el Coneval, que menos de 20 millones
de mexicanos viven fuera de la vulnerabilidad y la pobreza, entonces
resulta incomprensible que incrementara el IVA a 16 por ciento,
generando con ello una tendencia regresiva del ingreso, vía el aumento
de precios; que desincentive la creación de empleos, vía el incremento a
ISR, y que controle la inflación a costa del crecimiento económico y la
no creación de empleos suficientes ni dignos.
La ENOE, reseñada en diversas ocasiones en este espacio, nos da
una clara muestra de la tendencia hacia la precarización de los empleos
y los salarios en los últimos años, por lo que las expectativas para
este 2010 respecto de la pobreza, sólo indican una cosa: el número de
pobres, lejos de disminuir, podría incrementarse hasta en dos millones
con respecto a la escandalosa cifra de 2008. Si no es así, el resultado
más optimista es que el número de pobres no disminuya.
Tomado de:
Alfonsodiabolo. 22 de julio de 2009
La Constitución Política Mexicana garantiza los derechos sociales
elementales a los que la población tiene acceso y que el Estado está
obligado a proporciona. Un gobierno que genera pobreza es un traidor a
la patria
Diferentes organismos internacionales han desarrollado
instrumentos de medición de la pobreza, el método de línea de pobreza,
se refiere al nivel de ingreso que un hogar necesita para satisfacer
necesidades de alimento y no alimentarias, existen otros desarrollados
por Organismos especializados de la ONU, que toman en cuenta el nivel de
ingreso y la obtención de medios adecuados para el desarrollo como la
alimentación, la educación, y la salud.
En los próximos meses la pobreza en México afectará directamente a
60 millones de personas, es decir, al 55 por ciento de la población,
debido a que la crisis ha ocasionado un aumento catastrófico en los
índices de desempleo, ya que en el último trimestre perdieron su trabajo
250 mil mexicanos. Tan solo en el 2009 habrá mas de un millón de
desempleados y mas de un millón de mexicanos van a necesitar trabajos
nuevos.
La Secretaría de Desarrollo Social considera que 54% de los
mexicanos (57.8 millones) vive en pobreza de patrimonio, lo que indica
que vive con menos de 4 dólares diarios, ($53.00) mientras que el 32%
(34.3 millones) lo hace con menos de 2.5 dólares ($33.00), y 24% (25.7
millones) con menos de 2 dólares ($27.00). Bajo esta perspectiva, los
Estados de mayor pobreza en el país son Chiapas, Guerrero, Oaxaca,
Tabasco y Durango, y en ellos se concentran altos porcentajes de
población indígena.
La pobreza se encuentra directamente relacionada con la capacidad
para generar fuentes de empleo, y el potencial de desarrollo basado en
educación, profesionales, técnicos e investigación que dotan a una
región de medios para la creación de productos y servicios
comercializables e infraestructura que permita a la región relacionarse
económica y laboralmente con otros sectores.
Con los sexenios de Fox y Calderón, el numero de pobres se
incremento del 2000 (39 millones) al 2009 (60 millones) en mas de 21
millones de mexicanos que cayeron en pobreza de los cuales 25.7 millones
viven en pobreza extrema.
Todo lo anterior es un caldo de cultivo para la violencia, para
que el narco pueda incrementar a sus militantes, ya que el pobre no
tiene nada que perder. Esta es la verdadera razón de la violencia en el
MEXICO HOY. Y todo generado por las políticas clientelistas de Calderón,
que se ha llevado todo su sexenio en pagar los favores recibidos en el
2006. La realidad y los números macroeconómicos nos indican que Felipe
Calderón es el verdadero peligro para el MEXICO HOY.
Tomado de:
Contralínea por Érika Ramírez 10 de diciembre de 2009

Casi el 40 por ciento de la población en condiciones de miseria de
toda Latinoamérica, considerada la región más desigual del mundo,
sobrevive en México. Este país –en donde 27 millones de personas no
tienen acceso a la alimentación, salud, vivienda ni educación– es el
único que registró un “empeoramiento” de la pobreza, revela la Cepal. En
tanto, la ONU señala que la vida en los pueblos indígenas mexicanos se
compara con la de África del Sur.
Se tambalea por las laderas de la Sierra Mixteca. Débil, ciego,
enfermo, hambriento y muerto de frío, Anegleto Santiago deambula entre
los más pobres del país. Pide un poco de comida, cobijo, techo, ayuda.
Sus pasos avanzan gracias al apoyo que le da un palo de madera.
No hay nada más.
El hombre de cabello enmarañado olvidó su edad. Se convirtió en un
indigente entre los que nada tienen. Perdió familia, casa y esperanzas.
La vida de Anegleto, habitante de Coicoyán de las Flores, Oaxaca, aún se
sostiene de las hierbas que crecen en el monte y de la caridad de los
pocos que pueden ayudarle.
Del indígena nu’saavi se sabe que pasa el tiempo solo: su esposa
murió hace algunos años y sus hijos decidieron emigrar al norte en busca
de mejores condiciones de vida. No cuenta con apoyo gubernamental alguno
y mucho menos con servicio médico (Contralínea 85).
Anegleto,
indigente en la Sierra Mixteca, es un número en las estadísticas de la
Comisión Económica para América Latina (Cepal), que indica que en 2008
la pobreza alcanzó a un 33 por ciento de la población latinoamericana:
180 millones de personas. De éstas, 71 millones subsisten en la extrema
pobreza o indigencia, acusa. Al comparar el documento Panorama social de
América Latina, 2009, presentado en noviembre pasado por la Cepal, y el
Tercer informe de gobierno de la administración de Felipe Calderón,
resulta que el 38 por ciento de la gente en extrema pobreza o en
situación de indigencia radica en México: 27 millones.
Pobreza y desigualdad
La Cepal señala que ha habido “magros” resultados en el combate a
la miseria, puesto que ya son 180 millones de latinoamericanos pobres,
de los 545 millones que habitan en el continente.
Hasta antes de 2008, indica el informe, se habían calculado
avances en la reducción de este flagelo a nivel regional. De 2002 a 2007
se sostuvo una disminución de 2 por ciento.
Sin embargo, para 2008 el organismo encargado de contribuir al
desarrollo económico de América Latina enfatiza que la tasa de
indigencia creció 0.3 puntos porcentuales, luego de que esta situación
se había contraído 1.4 por ciento por año.
El deterioro en materia de indigencia, explica, “se originó
principalmente por el alza de los precios de los alimentos, que implicó
un encarecimiento acelerado de la canasta básica”.
Mexicanos en la miseria
Mientras los índices regionales muestran el
deterioro en la vida de los latinoamericanos, México proyecta las
paupérrimas condiciones en las que sobrevive la cuarta parte de su
población, según las cifras oficiales.
De acuerdo con el Tercer informe de
gobierno de Felipe Calderón, el país tiene 27 millones de personas
que no tienen nada que comer ni acceso a los servicios básicos de salud
y educación. Tampoco tienen vivienda digna. La mayoría es indígena y
vive en las zonas rurales del país.
Presentado ante el Congreso de la Unión el 1 de
septiembre de 2009, el documento oficial muestra que “la población en
condiciones de pobreza alimentaria en el medio rural se ubicó en 12.2
millones de personas”, cantidad superior a los 9.4 millones de 2006.
Estas personas representaron el 62.8 por ciento del total de personas
con pobreza alimentaria en el país.
El aumento de la pobreza alimentaria, justifica
el informe de Calderón Hinojosa, es consecuencia del “adverso entorno
nacional e internacional en materia económica, especialmente por el alza
de precios de la canasta básica” durante el periodo de 2006 a 2008.
En tanto, las personas en “pobreza de
capacidades” –incapacidad para cubrir el patrón de consumo básico de
alimentación, salud y educación– en el medio rural suman 15 millones.
México, el peor
“El único país en que se registró un
empeoramiento de la situación de pobreza fue México, cuyo incremento de
3.1 puntos porcentuales entre 2006 y 2008 refleja los primeros efectos
de la crisis económica, que se empezó a manifestar hacia fines de ese
último año”, dice el reporte de la Cepal.
Contraria a la situación mexicana, países como
Brasil, Perú y Uruguay registraron aspectos positivos en el combate a la
pobreza, pues tuvieron reducciones de 3 puntos porcentuales; Costa Rica
y Paraguay, más de 2 puntos porcentuales, y Panamá y Venezuela
registraron una disminución aproximada de un punto porcentual.
Colombia redujo la pobreza de sus habitantes en
4 puntos porcentuales durante el periodo de 2005 a 2008. En tanto,
Ecuador y la República Dominicana no mostraron variaciones
significativas, dice el informe.
Indígenas, los más pobres
“Un aspecto preocupante de la evolución de la
pobreza en América Latina es la persistencia de las brechas en la
vulnerabilidad a ésta, según las características demográficas de las
personas, particularmente la edad, el sexo y la etnia”, expone el
informe Panorama social de América Latina, 2009.
El mismo documento señala que “el origen étnico
de la población es una condición altamente correlacionada con la
posibilidad de ser pobre”. Además de que “uno de los rasgos más
determinantes de la pobreza es la alta tasa de fecundidad y el alto
nivel de dependencia en el hogar, algo que deja en una situación
especialmente desmedrada a los niños”.
En 2006, el Informe sobre desarrollo humano
de los pueblos indígenas de México mostraba al mundo que 11
municipios mexicanos se encontraban entre los más pobres del mundo. Su
Índice de Desarrollo Humano (IDH) es equiparable al de los pueblos de
Burundi, El Congo, Ruanda o Angola, naciones al sur del desierto
africano del Sahara (Contralínea 72).
“El estudio, elaborado por el Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Comisión Nacional para el
Desarrollo de los Pueblos Indígenas de México (CDI), revela que Coicoyán
de las Flores, del estado de Oaxaca, es la demarcación más pobre del
país, con un IDH de 0.4455. Es seguido muy de cerca por Santiago del
Pinar, Chiapas, con un IDH de 0.4479, y por Metlatónoc, Guerrero, con
0.4483.
El oaxaqueño San Martín Peras ocupa el cuarto
lugar, con un IDH de 0.4688, seguido por Tehuipango (IDH de 0.4745), de
Veracruz, y por Santa Lucía Miahuatlán, de Oaxaca, cuyo IDH es de
0.4833. Los chiapanecos Sitalá (0.4853) y Aldama (0.4858) ocupan los
lugares séptimo y octavo. Enseguida se encuentra Mixtla de Altamirano
(0.4862), de Veracruz. Mitontic (0.4891) y Chalchihuitán (0.4966),
chiapanecos, completan los 11 municipios con el grado más bajo en la
clasificación sobre el desarrollo humano elaborado por Naciones Unidas.
Otros 122 municipios, dice el documento del
PNUD y de la CDI, se encuentran con un “muy bajo Índice de Desarrollo
Humano”, aunque ligeramente superior al de los 11 de “valores extremos”,
todos son mayoritariamente indígenas.
La desigualdad
Una “alta injusticia distributiva”, dice el
organismo, está asociada con las opiniones ciudadanas de inexistencia de
garantías económicas y sociales básicas, “lo que pone en evidencia la
necesidad de que los Estados adopten medidas para cerrar las brechas
sociales y avanzar en la cohesión social”.
Además, observa la percepción de que una alta
“inequidad distributiva” está relacionada con “la desconfianza en las
instituciones políticas y con la creencia de que los gobiernos sirven
más a las elites que a las mayorías, lo que indica que la población
percibe a la desigualdad como un problema de poder que va más allá de la
concentración económica y que, de no abordarse integralmente, puede
obstaculizar las iniciativas para promover la cohesión social”.
En 2007, indica la Cepal, el principal factor
asociado a la injusticia en la distribución del ingreso fue la
“inexistencia de garantías básicas en materia de seguridad social,
asistencia y solidaridad con los más pobres y oportunidades de empleo”.
Ya en 2008, el organismo dice que se ha
incrementado el número de personas de la región que “creen que su país
está gobernado por unos cuantos poderosos para su propio beneficio”.
Empleo precario
El ingreso primario de los hogares, obtenido a
partir del empleo de sus miembros y de la propiedad de diversos activos,
“es la fuente principal de las grandes inequidades que registra la
región y que la sitúan como la más desigual del mundo”, precisa el
informe de la Cepal.
Los avances de los últimos años en materia de
crecimiento económico y participación más activa del Estado en el área
social “no han modificado sustancialmente las características de
funcionamiento del mercado de trabajo ni sus grandes desigualdades. De
esta forma, las insuficiencias del mercado de trabajo siguen siendo un
factor decisivo para explicar los altos niveles de pobreza de la
región”.
A nivel nacional, el Informe sobre la situación económica, las
finanzas públicas y la deuda pública, al tercer trimestre de 2009,
emitido por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, muestra una
disminución de más de 500 mil plazas laborales en lo que va del año.
Futuro desalentador
El escenario considerado por la Cepal, entre
2008 y 2009, prevé que la pobreza a nivel regional podría aumentar
alrededor de 1.1 por ciento, mientras que la indigencia aumentaría
aproximadamente 0.8 por ciento.
Esto se traduce en una expansión de 9 millones
de personas pobres, de las cuales algo más de la mitad se encontraría en
situación de pobreza extrema. “Sobresale el caso de México, país que
registraría el mayor incremento en sus niveles de pobreza e indigencia
en consonancia con su elevada reducción del PIB (Producto Interno Bruto)
y deterioro de la situación de empleo y salarios”.
En América Latina, la crisis de 2009 estaría
empobreciendo a alrededor de una cuarta parte de las personas que
salieron de la pobreza en los años anteriores, y que llegaron a 41
millones, es decir unos 10 millones de habitantes.
Mientras la Cepal anuncia el deterioro
económico de 9 millones de personas, el Banco Mundial prevé que México
tendrá en 2010 una “economía mediocre”.
En el documento AB5168, apunta que “las
condiciones del mercado laboral podrían continuar deteriorándose,
incluso durante una incipiente recuperación”.
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- 10/12/2009, Aumenta 48% la pobreza en México,
El Financiero
- 20/08/2009, Existen en México 54.8 millones de
pobres, 51% de la población,
La Jornada
- 2009, Mathus Robles, M.A., La lucha contra la
pobreza en México,
Observatorio de la Economía Latinoamericana
- 2007, La pobreza en México, sin cambios
estadísticamente significativos/ Coneval,
La Jornada
- 2004, La pobreza en México: una evaluación de
las condiciones, las tendencias y la estrategia del
Gobierno,
Grupo del Banco Mundial
- Mapas de pobreza en México,
Coneval
- Metodología para la medición multidimensional de
la pobreza en México,
Coneval
- Artículos de Érika Ramírez::
Rebelión |
Voltaire
Tomado de:
El Economista. Por: Rubén Aguilar Valenzuela. 10 de marzo de 2010.
Roberto González Amador.
Enviado.
Periódico La Jornada. Jueves 22 de abril de 2010, p.2.
Washington, DC, 21 de abril. Uno de cada dos latinoamericanos que
cayeron en la pobreza en 2009 como consecuencia de la crisis económica
es mexicano, según estimaciones del Banco Mundial y del gobierno de
México.
“México contribuyó a una fracción importante” del incremento en el
número de pobres en América Latina, sostuvo el Banco Mundial.
Uno de los costos que tuvo la crisis en la región y que más
debería preocupar es el aumento de la pobreza, aseguró este miércoles
Augusto de la Torre, economista en jefe del Banco Mundial para América
Latina y el Caribe.
El número de pobres en la región aumentó entre nueve y 10 millones
de personas como consecuencia de la crisis económica, dijo.
“México contribuyó a una fracción importante de los 10 millones de
personas en que creció la pobreza en América Latina y el Caribe, porque
experimentó la caída más profunda en su actividad económica durante
2009”, explicó De la Torre en conferencia de prensa en el contexto de la
reunión de primavera del Banco Mundial y el Fondo Monetario
Internacional.
El 22 de septiembre pasado, Ernesto Cordero,
actual secretario de Hacienda y entonces titular de
Desarrollo Social, declaró en la Cámara de Diputados
que la crisis de 2009 había provocado un aumento de
5 millones en el número de pobres en México, la
mitad de los que el Banco Mundial calculó este
miércoles para Latinoamérica y el Caribe en el mismo
año.Este miércoles, al ser interrogado
respecto del aumento de la pobreza en México,
Augusto de la Torre respondió que no tenía los datos
a la mano y ofreció proporcionarlos más tarde. Horas
después, la oficina de comunicación del organismo
hizo saber a este diario que el cálculo sólo había
sido hecho para la región en conjunto y que más
adelante sería detallado por países.
Según el Consejo Nacional de Evaluación de la
Política de Desarrollo Social, el organismo oficial
encargado de la medición de la pobreza en México,
47.4 por ciento de la población del país, que en
total es de 105.3 millones de personas, se
encontraba en situación de pobreza a finales de
2008.
Información del Banco Mundial publicada el
martes pasado indicó que la desigualdad en la
distribución del ingreso en el país creció en los
pasados cuatro años. La décima parte de la población
de mayor ingreso aumentó de 35.4 a 41.3 por ciento
su participación en la renta nacional, según ese
organismo.
Este miércoles, Augusto de la Torre explicó
que experiencias recientes muestran que la pobreza
puede regresar en corto tiempo a los niveles previos
a la crisis.
En referencia a América Latina y el Caribe
comentó que la experiencia de los ocho años
anteriores sugiere que la velocidad con la que se
puede reducir el número de pobres después de una
crisis no debe ser muy larga.
“Recordemos que 60 millones
de latinoamericanos salieron de la pobreza entre
2002 y 2008. Es un logro importante. Nueve o diez
millones volvieron a la pobreza en 2009, pero para
finales de 2010 una buena parte de esos pobres ya
habrán salido otra vez de la pobreza” , aseguró.
Argumentó que basa su optimismo en la consideración
de que a diferencia de años anteriores, en la pasada
década la región ha desarrollado mejores sistemas de
protección social, en particular los esquemas de
transferencias condicionadas (como el programa
Oportunidades de México) que, dijo, han ayudado a
que Latinoamérica ponga “un mejor piso para que la
gente no caiga en la pobreza de manera tan fuerte
como lo hacía en el pasado”.
El
Banco Mundial, en un reporte hecho público hoy,
comentó que la recesión de 2009 en Latinoamérica y
el Caribe, aunque más moderada de lo esperado, llevó
a una reversión parcial de las
“robustas ganancias” en la reducción de la pobreza
que la región había conseguido en los cinco años
previos a la crisis.
Durante la presentación del re porte del Banco
Mundial Del colapso a la global recuperación, que
pasa revista a las perspectivas de crecimiento para
América Latina, Augusto de la Torre mencionó que el
crecimiento de la economía de México este año no
será suficiente para recuperar los niveles de
actividad previos a la crisis. En esto, el país se
diferencia de otras naciones de la región, como
Brasil, Colombia, Perú, Bolivia y Uruguay que, dijo,
en 2010 ya remontaron la pérdida de producción
causada por la crisis.
“Hay algunos países de la región que todavía
no han recuperado el nivel anterior a la crisis y el
más rezagado es México porque la caída en 2009 fue
muy importante. Todavía está con cierta distancia
con respecto a los niveles de actividad económica
experimentados antes de la crisis”, apuntó el
economista del Banco Mundial.
En el reporte, el organismo apuntó que la
dimensión real de la contracción de la actividad
económica en 2009 equivale a 9 puntos respecto del
nivel previo al estallamiento de la crisis. Esto,
dijo, porque de un crecimiento de 3.3 por ciento en
2007 –el año previo al estallamiento de la crisis–
se pasó a una contracción de 6.5 por ciento en 2009.
Las estimaciones del organismo pronostican un
crecimiento acumulado de sólo 5.5 por ciento para el
periodo 2010-2011, según el informe. “La evidencia
empírica sugiere que la recuperación del nivel de
actividad económica será lenta”, apuntó el informe.
Este miércoles, el Fondo Monetario
Internacional publicó su informe semestral sobre
expectativas del desempeño económico mundial, en el
que estimó que el producto interno bruto (PIB) de
México aumentará 4.25 por ciento en 2010, dos
terceras parte de la caída de 6.5 por ciento de
2009.
En enero pasado, el organismo estimó que el
crecimiento del PIB de México en 2010 sería de 4.0
por ciento. En 2011, el producto aumentará 4.5 por
ciento, pronosticó el FMI.
El organismo consideró que el repunte de la
actividad económica en México será en parte
impulsada por un mejor desempeño en Estados Unidos,
país que adquiere 80 por ciento de las exportaciones
mexicanas.
Petya Koeva, jefa de la División de Estudios
de la Economía Mundial del FMI, consideró que hacia
finales de este año y el próximo la economía
mexicana tendrá un mayor impulso de su mercado
interno.
En 2010 la economía latinoamericana crecerá 4
por ciento, según el FMI.
Tomado de:
www.unafuente.com
12/04/2007 a las 10:59 am
La fortuna de Carlos Slim Helú crece a una velocidad
de 1.6 millones de dólares (mdd) por hora, calcula CNN
EXPANSIÓN. Durante los últimos tres años, la riqueza del
empresario mexicano ha aumentado cada día un promedio de
38.5 mdd. En estos años sus empresas de telecomunicaciones
se posicionaron como las más importantes de América Latina y
el empresario arrancó su negocio de construcción de
infraestructura. El patrimonio de Slim pasó de 7,400 mdd en
2003 a 53,100 mdd al cierre del primer trimestre de este
año, de acuerdo con la lista de multimillonarios de la
revista FORBES. La publicación anunció ayer que la fortuna
de Slim creció 4,000 mdd durante los primeros meses de este
año, por lo que ha rebasado a Warren Buffett y ahora el
mexicano ocupa el segundo puesto en la lista de los más
ricos del planeta, sólo por debajo de Bill Gates. El
fundador de Microsoft, que durante 13 años continuos ha sido
el hombre más rico del mundo, tiene una fortuna de 56,000
mdd, mientras que el inversionista Buffett posee una riqueza
de 52,400 mdd, según los cálculos de FORBES. Slim, que es el
accionista de control de firmas como Telmex, América Móvil y
Grupo Financiero Inbursa, ha visto crecer su fortuna a un
ritmo vertiginoso en comparación con los otros dos
multimillonarios, dice CNN EXPANSIÓN. En los últimos tres
años, el patrimonio del mexicano creció 45,700 mdd, mientras
que Buffett aumentó su riqueza en 21,900 mdd y Gates amplió
la suya en 15,300 mdd.
Tomado de:
El Blog Salmón
11 de marzo de 2010
Forbes acaba de publicar la lista de los hombres más
ricos en el 2010, situando en este ranking las mayores fortunas del
mundo. Esta lista presenta cambios sustanciales respecto el año pasado,
siendo el más significativo la pérdida de la primera posición de Bill
Gates en favor del mexicano Carlos Slim, el hombre más rico del mundo
con una fortuna de 53.500 millones de dólares.
Él magnate Slim ha conseguido casi multiplicar por
dos su fortuna en el 2009, y el anterior número 1, Bill Gates, pasa al
número 2, aunque perder esta posición no significa que pierda dinero
dado que ha incrementado su fortuna en 13.000 millones de dólares.
Warren Buffet, el tercero más rico,
también pierde una posición respecto el año anterior,
pasando a la tercera plaza de las mayores fortunas, con
un patrimonio de 47.000 millones de dólares, “sólo”
10.000 millones más que el año anterior. Para encontrar
al primer español encuadrados entre los hombres más
ricos del mundo, tenemos que bajar hasta la novena
posición, ocupada por Amancio Ortega, con una fortuna
estimada de 25.000 millones de dólares.
Para entrar a formar parte de la
lista de los hombres más ricos del mundo de Forbes, hay
que tener un patrimonio mínimo de 1.000 millones de
dólares. En esta ocasión la lista de los hombres más
ricos la conforman 1.011 personas, con una fortuna
íntegra de 3,6 billones de dólares,. Aunque nos parezca
una cifra deshorbitada, aún queda lejor el record global
que alcazaron los hombres más ricos en el 2007 con una
fortuna íntegra de 4,4 billones de dólares.
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2008 - El Blog Salmón


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